Internet y la web desarrollaron la infraestructura básica para la conectividad y comunicación de los usuarios digitales.
A medida que empezamos a hacer digitalmente cosas que antes hacíamos de forma analógica, la organización de la web se fue haciendo más compleja.
Antes se accedía a la web mediante un proveedor de servicios de Internet y un navegador en el que escribíamos una dirección web que empezaba por «www». Pero ahora no necesitamos aprendernos las direcciones de las páginas web.