Educar a nuestros hijos e hijas, estudiantes y jóvenes usuarios en el uso digital de los datos, la preservación de la vida digital y el control de la atención es una de las tareas digitales más importantes y un medio fundamental para salvaguardar su autonomía, su salud mental y su propia privacidad.

Siempre tenemos que recordar nuestra respuesta a la pregunta: ¿cuál es nuestro propósito cuando usamos una tecnología?