Cada vez es más frecuente que hagamos de forma digital cosas que antes hacíamos de manera analógica. Para ello dependemos de las plataformas, que nos conceden acceso «gratuito» al mundo digital a través de nuestros datos personales.

De esta manera, las plataformas controlan nuestras entradas y salidas del mundo digital y actúan de mediadoras entre los diferentes usuarios y servicios digitales.