Nuestra imagen de la realidad es diferente de la de las personas que nos rodean, y en el entorno digital, los efectos de la pluralidad de realidades se exacerban.
Ante la desinformación, la polarización de opiniones y las mentiras, es preciso educar en la autocrítica y en desarrollar los mecanismos de confianza que articulan los procesos de nuestra sociedad.