La confianza es un círculo de relaciones.

No todas las relaciones humanas relevantes se dan de manera directa entre dos (o más) seres humanos. Tampoco en el caso de la confianza.

Todas las relaciones humanas relevantes se producen a través de objetos por medio de los cuales los seres humanos activan esas relaciones.

Sin esos objetos, no hay relaciones. Sin las relaciones, los objetos están muertos.

La condición digital ha introducido una maraña de nuevos objetos y relaciones digitales y estas han afectado a las relaciones de confianza tradicionales que se habían establecido alrededor de las instituciones del mundo analógico.

Para comprender la fortaleza del círculo de la confianza, hay que fijar la atención en las relaciones humanas.

Se puede decir que la confianza se establece en esas relaciones y también se repara cuando se reparan (restauran, rehabilitan y reconfiguran) esas relaciones.