Pensemos en un problema analógico. Supongamos que cada semana, una panadería recibe sus ingredientes en diferentes sacos, que le rinden para preparar y vender los panes de esa semana. Sin embargo, esta semana, el panadero se da cuenta de que sus ingredientes se han mezclado y tienen trazas de alérgenos. El panadero sabe que no puede hacer su masa así, porque hay personas que pueden tener reacciones alérgicas. Pero el problema es que ya ha pagado por esos productos, y si pidiera otros, los nuevos tardarían otra semana en llegar. Además, si no vende sus panes y pastas, no puede pagar el alquiler del local, y podrían clausurar su panadería… Si el panadero pone en práctica sus valores, la respuesta a qué debe hacer no es muy difícil, pero en su situación, las cosas no son tan sencillas como parecen…

¿Cómo diseñarías tu propio árbol de decisiones?