La tercera fase de la revolución digital todavía está en marcha y sigue cambiando las formas en que las personas nos comunicamos, sentimos, pensamos, estudiamos, nos organizamos o escuchamos música.

Esto sucede porque los teléfonos inteligentes son ordenadores comprimidos diseñados para que los podamos llevar a cualquier parte.

Esta fase de la historia de la digital coincide con el paso de la condición humana a la condición digital.

Esta transformación sigue teniendo lugar al mismo tiempo que entramo en la cuarta fase de la historia digital: la época de la inteligencia artificial.