La inteligencia artificial es otra forma de computación que viene de las mismas ideas de Turing, von Neumann y otros autores. Como ocurre con las redes, los ordenadores se articulan unos con otros, de manera modular como el Lego, y por eso podemos tenerlos dentro de otros o conectados entre ellos.

Si no se articularan, necesitaríamos una máquina para escribir, otra para hacer cuentas, otra para llamar, una cuarta para chatear y numerosas más para hacer todo lo que hacemos en las redes sociales.

Para su buen funcionamiento, las tecnologías se articulan unas con otras y se diseñan para satisfacer una necesidad humana o ayudarnos a cumplir un propósito.

Siempre debemos recordar que detrás de la pantalla hay un ordenador (o muchos) y que cada tecnología digital tiene un propósito. Lo importante es que nos aseguremos de que ese propósito es nuestro y no solo de las compañías que nos venden todas las tecnologías digitales. Dicho propósito debería corresponderse con nuestros valores, los valores de nuestra casa, nuestra escuela y nuestra sociedad.