Interfaces
- Las puertas de nuestro yo, las paredes de la casa y las pantallas de los dispositivos digitales son interfaces.
- Una interfaz es una «conexión o frontera común entre dos aparatos o sistemas independientes» (Real Academia Española).
- En una interfaz se da simultáneamente esa conexión entre los dos lados respectivos.
- Si solo conecta o solo separa, no es una interfaz.
La puerta y la capacidad
- Las capas de redes de la digitalización, en lugar de cubrirnos y cuidarnos, actualmente sirven para exponernos.
- Antes de la digitalización, solamente nosotros mismos teníamos acceso a nuestra interfaz.
- Toda interfaz del yo tiene dos componentes:
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- Una puerta que nos separa del exterior (mundo físico, sociedad, Internet).
- La capacidad, habilidad, voluntad y criterio para abrir y cerrar esa puerta.
- Pasar la frontera del yo al mundo exterior no debería suponer un problema, siempre y cuando se conserve la independencia propia y la autorregulación necesaria para regresar y separarse (desconectarse) de la interfaz.
- Identificar y manejar los dos lados de la interfaz son habilidades clave en el uso de las tecnologías digitales.
Las relaciones en línea
- Las relaciones en línea son positivas e importantes porque, gracias a la conectividad, nos llevan a espacios que de otra manera no podríamos haber alcanzado.
- Pero las relaciones en línea implican un riesgo: crean una llave automática para abrir nuestro refugio interior.
- Como las relaciones en línea son tantas y tan seguidas, corremos dos peligros:
- Dejar la puerta adentro-afuera abierta todo el tiempo.
- Perder la capacidad de abrirla y cerrarla a nuestro antojo.