Los ordenadores han existido mucho antes de que comenzaran a difundirse las primeras computadoras electrónicas, Internet y la web por todo el planeta.

Además de digitales, los ordenadores pueden ser analógicos, como ocurre con el ábaco chino, porque los ordenadores sirven para calcular.

Los ordenadores analógicos tienen muchas limitaciones físicas y esa fue una de las razones principales del desarrollo de los primeros ordenadores digitales en los años 40 y 50 del siglo XX.

Para enviar un cohete a la Luna o una nave a Marte hay que construir máquinas capaces de calcular miles de millones de operaciones antes del lanzamiento y durante el vuelo.

También los móviles y ordenadores portátiles hacen numerosas operaciones matemáticas gracias a sus chips.