La atención es la otra habilidad que está relacionada con la educación digital y con la privacidad.

Controlar la atención es controlar lo que haces, piensas, sientes y sueñas.

La atención tiene dos rivales en el Internet de las plataformas:

  1. La distracción, que se manifiesta con estímulos visuales y auditivos que pretenden impedir que salgamos del mundo digital. Como dice la escritora Jennifer Egan, «el mundo digital de las plataformas es como una tienda de chucherías de la que parece imposible salir… hasta que nos damos cuenta de que nos hemos empachado y nos duele el estómago».
  2. La falta de atención, que algunos llaman «estar en la zona». «La zona» es espacio en el que hemos perdido la voluntad y no sentimos que el tiempo pasa. Esto produce una sensación tremenda de paz y liberación al principio, pero el peligro es la pérdida del control sobre nuestra atención.

No es que estemos distraídos, sino que no estamos porque nuestra atención ha desaparecido.

«La zona digital» es una de las causas de los comportamientos adictivos que provoca este Internet de las plataformas. Intentar sacar a alguien de dicha zona (por ejemplo, para que vaya a comer, se prepare para ir al colegio o se acueste) suele provocar reacciones de violencia, irritación, enfado y perturbación.