Cada vez que usamos el navegador y buscamos o abrimos una página web estamos conectando nuestro ordenador a otro ordenador. Este otro ordenador es el servidor, en el que vive esa página o sitio web.

El tiempo que transcurre desde que nos conectamos a ese servidor hasta que saltamos a otra página web o dejamos el ordenador para hacer otra cosa se llama «sesión».

Cuando iniciamos una sesión, el servidor en donde está el sitio web envía un pequeño archivo a tu navegador en el que está tu número de identificación.

Este pequeño archivo es lo que llamamos cookies, e identifica a tu ordenador y lo recuerda a pesar de que no hayas tenido que darlo de alta en el servidor.

Si después de un rato te vuelves a conectar a ese sitio, el servidor sabrá por medio de las cookies que es tu ordenador el que se está conectando.