- «P» son los seres humanos involucrados en relaciones de confianza con una organización, serían los participantes que hoy día conforman el ecosistema de dicha organización.
- Solo con un círculo de la confianza que acoja todos los tipos de relaciones se mostrará efectivo con respecto al ecosistema en que opera el grupo o la institución.
- En «Q» encontramos habitualmente a los seres humanos y los sistemas automatizados que hacen el interior de una organización, y que interactúan con «P» a partir de numerosas formas de relación.
- Los integrantes de «Q» están sujetos a un gran nivel de cambio en la actualidad debido a las tendencias globales y el impacto de la tecnología.
- Los integrantes de Q» están siendo reemplazados por sistemas y aplicaciones digitales, lo que produce un nuevo tipo de intermediación que modifica radicalmente el círculo de la confianza tradicional.
- La exposición de las personas y grupos de «Q» y su posición intermedia entre las personas de «P» y los bienes «B» los convierte en pieza clave para el objetivo de crear, mantener y reparar las relaciones de confianza.
- En «B» se concentran los bienes que median las relaciones entre «P» y «Q» y que se pueden resumir, a grandes rasgos, en las siguientes categorías: productos, servicios, mensajes, y comportamientos.
Estas categorías son parte de la actividad habitual de cualquier organización y sus destinatarios tradicionales son los participantes de la misma. La realidad de las relaciones sociales por la presencia de medios sociales hace que tanto mensajes como comportamientos tengan una lectura inmediata y expongan a todas las organizaciones a niveles de vulnerabilidad externa inéditos en su historia, sobre todo en lo que respecta a los ciudadanos.