2.5. Cookies, registros y móviles
2.5.1. Las cookies
Cada vez que usamos el navegador y buscamos o abrimos una página web estamos conectando nuestro ordenador a otro ordenador. Este otro ordenador es el servidor, en el que vive esa página o sitio web.
El tiempo que transcurre desde que nos conectamos a ese servidor hasta que saltamos a otra página web o dejamos el ordenador para hacer otra cosa se llama «sesión».
Cuando iniciamos una sesión, el servidor en donde está el sitio web envía un pequeño archivo a tu navegador en el que está tu número de identificación.
Este pequeño archivo es lo que llamamos cookies, e identifica a tu ordenador y lo recuerda a pesar de que no hayas tenido que darlo de alta en el servidor.
Si después de un rato te vuelves a conectar a ese sitio, el servidor sabrá por medio de las cookies que es tu ordenador el que se está conectando.
2.5.2. Tipos de cookies
Existen varios tipos de cookies de Internet:
- De origen o propias, por que proceden de los sitios a los que hemos navegado de manera voluntaria.
- De sesión o temporales, se eliminan cuando finalizas la sesión.
- Persistentes, que se quedan en tu ordenador a menos que las borres manualmente.
- De terceros, que son las cookies de los anuncios publicitarios que aparecen en los sitios web que navegas.
Algunos navegadores han comenzado a eliminar las cookies de terceros que rastrean tu información personal. Lo cierto es que tu experiencia no cambiará mucho si se eliminan porque, desgraciadamente, dejamos rastros de quiénes somos y qué hacemos de muchas otras formas.
2.5.3. La eficacia
2.5.4. El rastreo
2.5.5. Registro reforzado en la web y en móviles
Hay sitios web que, además de las cookies, tienen un mecanismo de identificación reforzada: el registro con usuario y contraseña.
Las plataformas que requieren registro no dejan que las usemos a menos que nos identifiquemos ante ellas, y esto va creando una imagen de cada usuario.
En los teléfonos móviles podemos utilizar los navegadores de la misma forma en que lo hacemos en un ordenador y, en este caso, las cookies funcionan de igual manera.
El móvil tiene mecanismos muy reforzados de personalización y rastreo porque para que el móvil funcione lo tenemos que dar de alta a través de Android (Google) o Apple.
Estas plataformas saben lo que estamos haciendo siempre que lo tenemos encendido y, a veces, incluso cuando está apagado.
Lo mismo ocurre con las aplicaciones del teléfono (o de la consola de juegos o las gafas de realidad virtual) porque no puedes usarlas sin haber pasado por el Mercado de Android (Google) o la Tienda de Apple, para lo que necesitas que tu teléfono esté registrado.
Cuando te das de alta en la aplicación, vas dejando las señales que permitirán la personalización de la experiencia. Esta experiencia se puede vender gracias al rastreo de los datos que has ido dejando en cada paso de la interacción con las pantallas.
Conclusiones
En el internet de las plataformas, los datos, dinero y atención funcionan de manera coordinada. Estos tres elementos afectan a nuestra vida privada y a nuestro comportamiento. Las dos herramientas más poderosas que tenemos para conservar nuestra privacidad y autonomía en este mundo digital en el que estamos inmersos son una educación apropiada y la toma de acción de nuestros gobiernos.

