Guía de pasos para las conversaciones

Antes de conversar

Guía de pasos para conversar

Una guía básica de estas «Conversaciones digitales en familia» debería tener siempre en cuenta los pasos que más adelante enumeramos. No se trata de hablar de todos los temas en una sola conversación, sino de hacer las conversaciones de manera cíclica, de forma que podamos evaluar los objetivos que nos habíamos propuesto en las conversaciones previas y estemos seguros de que vamos avanzando hacia esos objetivos que, al final, se resumen en uno: desarrollar un uso humanizante de las tecnologías digitales en todos nuestros ámbitos vitales (familia, escuela, trabajo y relaciones personales y sociales).

Proponemos que todas las conversaciones sigan los siguientes pasos:

  1. Prepararse antes de empezar, usando los materiales que este sitio proporciona y, quizás, viendo esos materiales con los más queridos.
  2. Escoger no más de un par de objetivos a los que llegar al final de la conversación, por ejemplo, uno de ellos puede ser un objetivo de aprendizaje (qué hemos aprendido), y el segundo, de comportamientos o hábitos (cómo cambiamos algunos de nuestras costumbres digitales para vivir mejor y más tranquilos).
  3. Seleccionar un momento del día o de la semana que sea aceptable para los participantes porque queremos que todos estén presentes en cuerpo y alma. No tiene que ser excesivamente largo, pero será mejor si la conversación se alarga porque todos tienen algo que aportar.
  4. Compartir emociones y preocupaciones sobre lo que está pasando digitalmente en ese entorno, de manera que los participantes entiendan que se trata de algo importante para todos.
  5. Estar abierto a las perspectivas de los otros y ser empático respecto a lo que expresan.
  6. Centrarse en los hechos y ser objetivos, aportando si es necesario datos y argumentos de los materiales que se ofrecen en estas «Conversaciones digitales en familia».
  7. Dirigir la conversación haciendo preguntas abiertas para que los demás puedan expresar sus preocupaciones, aportar sus puntos de vista y compartir sus experiencias. Esto nos ayudará a entender dónde puede haber resistencias o barreras a los objetivos que queremos asumir entre todos.
  8. Asegurarse al final de la conversación que todos hemos llegado al mismo lugar y que acordamos intentar cumplir esos dos objetivos que nos habíamos planteado al principio.
  9. Comenzar a pensar en la próxima conversación y en cómo mostrar en ella el progreso realizado desde la anterior sobre los objetivos compartidos.

Dados los niveles de crisis digital constatados en los más jóvenes y los desajustes sociales que las tecnologías han creado en nuestras vidas, es preciso que recordemos que el fin de estas tecnologías era conectarnos para ser capaces de comunicarnos mejor, para así tener vidas más cómodas y pacíficas. Por eso proponemos asumir la responsabilidad personal e institucional propia de nuestros ámbitos y, al tiempo que aprendemos, enseñar formas viables de implementar el principio de todas las tecnologías a los más jóvenes: servir nuestros propósitos para tener una vida mejor. Estos materiales quieren ser una ayuda para llegar a esa vida mejor. La conversación en familia no es más que la herramienta para llegar a ese destino.