2.6. Microtransacciones
2.6.1. La atención
La atención, nuestro tiempo mental, se manifiesta en la capacidad de elegir de entre varias posibilidades.
Atender a algo o a alguien supone entregarse a esa cosa o persona de manera generosa. Es uno de los aspectos más bonitos y que mejor definen nuestra capacidad cognitiva y nuestra ética como seres humanos.
La atención es el nuevo y más atractivo territorio de los modelos de negocio digital porque capturar la atención de alguien es el primer paso para dirigirlo a otros sitios webs, a otras actividades o a otras emociones.
Lo que hacen las plataformas digitales al dirigir nuestra atención es invitarnos a no prestar atención a otras cosas o personas a las que podríamos entregarnos en ese momento.
La atención siempre está ligada a la voluntad y a la educación de esa voluntad para centrarse en lo que hay que atender en cada momento, para seleccionar los propósitos y valores de nuestro comportamiento y de nuestras interacciones digitales y analógicas.
El paso previo a capturar las experiencias que somos y tenemos es atraer nuestra atención. Por eso la atención es la tercera moneda digital, vinculada a algunos modelos de negocio, a los datos y al dinero.
2.6.2. Juega para ganar
2.6.3. El sistema de recompensas
El diseño de los modelos de negocio y sus interfaces en el mundo digital imita el sistema de recompensas de las máquinas de los casinos. Estos funcionan de la siguiente manera:
- Ofrecen estímulos para llamar la atención de los usuarios.
- Prometen satisfacción instantánea y generan dopamina por la emoción de estar «cerca» de ganar.
- Obstaculizan al usuario ejercer su voluntad para abandonar la sesión con puntos o regalos.
- Ofrecen continuar la sesión, pasar de nivel, recibir ayuda o comprar objetos dentro del juego a cambio de dinero.
El objetivo de estos diseños es, una vez capturada la atención, vincular la promesa de continuar con la atención en el modo «enganchado» a estos pequeños micropagos o microtransacciones.
2.6.4. Microtransacciones en la economía familiar
2.6.5. Microtransacciones y juegos de azar
Un aspecto preocupante de la economía de las microtransacciones es su relación directa con los juegos de azar y las adicciones que estos provocan.
Todo empieza con un diseño «inocente» para captar la atención del potencial usuario jugador o apostador. Las recompensas psicológicas que el juego ofrece se vinculan a la capacidad de seguir jugando y apostando. Esto sucede por medio de pequeños pagos que, por separado, no parecen importantes, pero que acaban suponiendo grandes cantidades de dinero o problemas de comportamientos adictivos.
Los deportes profesionales cada vez están más vinculados a estos sistemas de microtransacciones, y sus mundos digitales se construyen sobre las apuestas acerca de lo que podría pasar tanto en la liga analógica como en la digital.
Los resultados de cada partida y las estadísticas de los jugadores no importan solamente al fanático que quiere ver a su equipo ganar, sino también a los usuarios y apostadores que tienen su atención -y también, a veces, su dinero- en el desempeño de un jugador o equipo.
Las microtransacciones implican dos peligros fundamentales:
- Un uso no supervisado puede provocar agujeros en la economía familiar.
- Las microtransacciones se basan en la explotación de los rasgos adictivos de nuestra personalidad, por lo que, en muchos casos, provocan la adicción de los usuarios.
Conclusiones
Para hacer un uso responsable de los sistemas digitales y la economía de microtransacciones, es fundamental vincular el acceso a dichos sistemas con la educación acerca de la economía que hay detrás de ellos. Conocer la forma en que están diseñados los sistemas digitales y cómo funciona su modelo de negocio antes de vernos inmersos en ellos es fundamental para preservar nuestra voluntad y limitar nuestras microtransacciones.

