2.4. Tus datos y tú

2.4. Tus datos y tú

2.4.1. La importancia de los datos

El Internet de las plataformas digitales no funcionaría sin tus datos. Tampoco funcionaría sin dinero porque sin dinero no se podría construir toda la infraestructura de redes, los ordenadores o los teléfonos que usamos para estar conectados a estas súper redes de computación y comunicación.

En casi todos los modelos de negocio que organizan nuestros comportamientos, nuestras actividades y nuestro tiempo digitales hay datos, dinero y atención.

Las tres están interconectadas y una manera de entender cómo funciona nuestro mundo digital es seguir el rastro que convierte la atención en datos y los datos en dinero.

Muchas veces el dinero solo aparece al final del proceso, porque todo parece ser gratuito, pero en realidad solo ha cambiado de lugar en este camino digital y los datos y la atención se convertirán en ingresos económicos en etapas posteriores.

Recuerda que es tu atención (es decir, tu tiempo mental), son tus datos (las señales de tu comportamiento, tus deseos, tus palabras, tus fotografías, etc.) y, a veces, también tu dinero (por ejemplo, cuando una plataforma es aparentemente gratis, pero después nos ofrece comprar cosas dentro de ella para poder seguir participando o jugando), los que mueven este Internet de las plataformas.

2.4.2. Rastros de migas digitales

2.4.3. La regulación de los datos

2.4.4. La importancia de la vida privada

2.4.5. La atención

La atención es la otra habilidad que está relacionada con la educación digital y con la privacidad.

Controlar la atención es controlar lo que haces, piensas, sientes y sueñas.

La atención tiene dos rivales en el Internet de las plataformas:

  1. La distracción, que se manifiesta con estímulos visuales y auditivos que pretenden impedir que salgamos del mundo digital. Como dice la escritora Jennifer Egan, «el mundo digital de las plataformas es como una tienda de chucherías de la que parece imposible salir… hasta que nos damos cuenta de que nos hemos empachado y nos duele el estómago».
  2. La falta de atención, que algunos llaman «estar en la zona». «La zona» es espacio en el que hemos perdido la voluntad y no sentimos que el tiempo pasa. Esto produce una sensación tremenda de paz y liberación al principio, pero el peligro es la pérdida del control sobre nuestra atención.

No es que estemos distraídos, sino que no estamos porque nuestra atención ha desaparecido.

«La zona digital» es una de las causas de los comportamientos adictivos que provoca este Internet de las plataformas. Intentar sacar a alguien de dicha zona (por ejemplo, para que vaya a comer, se prepare para ir al colegio o se acueste) suele provocar reacciones de violencia, irritación, enfado y perturbación.

Conclusiones

Educar a nuestros hijos e hijas, estudiantes y jóvenes usuarios en el uso digital de los datos, la preservación de la vida digital y el control de la atención es una de las tareas digitales más importantes y un medio fundamental para salvaguardar su autonomía, su salud mental y su propia privacidad.

Siempre tenemos que recordar nuestra respuesta a la pregunta: ¿cuál es nuestro propósito cuando usamos una tecnología?